«A crise do sector hosteleiro arrastra tamén ás empresas distribuidoras, á pesca, ás carnicerías, á agricultura, ás panaderías… a toda a cadea de provedores.Se nos obrigan a pechar, reclamamos ás administracións axudas directas para poder afrontar esta cadea continua de peches e de restricións de aforos. Queremos traballar, levamos meses cumprindo coas normativas sanitarias en vigor en cada momento. Adaptándonos ás mesmas. Agora estannos a dicir que a porcentaxe de contaxios nos bares e restaurantes é moi baixa, entón non entendemos as medidas que se adoptan».
Es parte del comunicado de ayer del sector de la hostelería, muy perjudicado por las restricciones de aforo desde marzo y ahora además con el cierre obligado en aquellos municipios que están en alerta roja por covid-19. Muy difícil sobrevivir así.
Es de suponer que si la situación mejora en estos municipios, las autoridades sanitarias alivien las medidas y permitan abrir cuanto antes a la hostelería y a la restauración, que han ido invirtiendo cada mes en adecuar sus locales a las nuevas normativas para finalmente acabar cerrando.
Para que la situación mejore, no lo olvidemos, todos tenemos responsabilidad. Depende de cada uno de nosotros. Porque si uno incumple, está perjudicando a todos los demás; en el caso de la hostelería, daña a todo el sector.
Y, efectivamente, todo va en cadena. Distribuidores, proveedores, etc. Ya sin hablar de los autónomos y el pequeño comercio, que tratan de subsistir como pueden.
Hay que ser optimista y pelear, aunque resulte difícil. Esto pasará si cumplimos.