Numerosas novedades llenarán de modernidad la carta de alimentos y bebidas de este complejo
25 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Nueve años ya desde que el Hotel Vila do Val de Ferreira era inaugurado. Corría julio del año 2008, cuando las instalaciones eran presentadas como una gran oferta hotelera para A Mariña.
María Hermida, su gerente, destacaba este hotel como un impulso para la economía de la localidad. Y así fue.
Con numerosas mejoras, se encaminan ya a la década en funcionamiento. El restaurante del Hotel Vila do Val es uno de sus grandes atractivos, y foco, además, de numerosas mejoras, como nos anuncia María Hermida. «La oferta gastronómica tendrá algún cambio para complacer aún más a nuestros clientes, ya que estos cada vez tienden más a la degustación de platos en común, es decir, colocados en el centro de la mesa para compartir entre todos los comensales», dice María. Un planteamiento de la comida como toda una experiencia social.
Se conjugará una carta con platos tradicionales a la vez que atrevidos. Este verano, también como reclamo, cuentan con una carta de vermús y cócteles, que se unen a sus ya tradicionales «mojitos y caipirinhas».
Su esencia es la calidad, otorgándole su categoría de hotel de tres estrellas con una Q de Calidad. Su idea es clara: hacer que tanto vecinos como visitantes disfruten del hotel, y transmitir su cariño y el mejor de sus servicios.
Sigue a ser punto de reclamo para las bodas, comuniones, bautizos y comidas de empresa. Además, sus jornadas gastronómicas son un referente. Destacan las del bacalao, celebradas en abril, y las del bonito, que comenzarán en agosto.
Desde el Hotel Vila do Val quieren agradecer a clientes y amigos el apoyo y afecto recibido en estos nueve años, e invitar a todos a que formen parte de la historia de este hotel.