Barcos de altura, de artes menores y lanchas recreativas arroparon a la Virgen en el mar
05 jun 2017 . Actualizado a las 22:12 h.Las gentes del mar nunca olvidan a quien pierde la vida en él. Quizás por ello, y aunque ayer era día de fiesta, el recuerdo para los náufragos estuvo muy presente en la misa oficiada en la nave de redes. Abarrotada la estancia, el cura párroco Jesús Álvarez pidió por los marineros difuntos. Mientras en el exterior sonaban las sirenas de los barcos, el párroco repasaba la importancia de las lecciones de las madres -«Nuestra madre, María, es la maestra por excelencia» y deseaba a todas las gentes del mar que «Dios os acompañe y también la Virgen en el mar». Por alto hizo referencia a su trabajo en Bazán. Fue al comienzo de la ceremonia, para incidir en que «es un poco atrevido hablar de lo que no se sabe». La nota más emotiva la pusieron las voces de Escolma de Meus, que entre otras piezas, interpretaron La Salve marinera y Sueño con ser marinero. Concluida la misa, parte del público aguardó la salida de la Virgen y otros se dirigieron a las embarcaciones que participaron en la procesión marítima. En una mañana soleada, el Raúl Primero portó a la Santa. Fue desde esta embarcación desde la que también se lanzó un ramo de flores en recuerdo de los náufragos.
El alcalde, ediles, el patrón mayor, el capitán marítimo, el delegado de la Xunta y otros cargos participaron en los actos.