A Mariña libró de la borrasca casi todo el jueves

La Voz VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

x.f.r.

Tras una racha de 131 kilómetros de madrugada, amainó, pero el viernes las ráfagas pueden llegar a 140 kilómetros. La flota pesquera amarró y al menos ocho mercantes fondean en San Román para guarecerse del temporal

03 feb 2017 . Actualizado a las 13:18 h.

Con temporal del sur, A Mariña suele salir mejor parada que otras zonas de Galicia. Volvió a quedar demostrado ayer, en el primer día del tren de borrascas. A medida que anochecía el miércoles empezó a soplar el viento, que cobró fuerza alrededor de la una de la madrugada del jueves, cuando se midió en el monte Castelo de Burela una racha de 131,4 kilómetros. Avanzaba la noche y disminuía la fuerza del viento, que amainó a partir de media mañana. Rondaban las once de la noche de ayer, jueves, cuando empezaba a soplar más. Los pronósticos apuntaban que a partir de la pasada medianoche superaría los 120 kilómetros, con posibles rachas de 140. Para hoy, las previsiones indican que A Mariña notará mucho más el temporal.

Pese a la relativa calma durante casi todo el jueves, el tren de borrascas tuvo consecuencias en A Mariña. Por lo que cuentan las diferentes fuentes consultadas, en la noche del miércoles al jueves cayeron árboles en diferentes viales, que fueron retirados por efectivos de emergencias. El viento también se llevó chapas del techo de la nave de redes de Burela, y desplazó contenedores en varios puntos de la comarca.

Flota amarrada y al abrigo

Camiones y autobuses no pudieron circular por la A-8, en el tramo de O Fiouco, durante gran parte de la noche del miércoles al jueves. El tráfico se normalizó a primera hora de la mañana y, a partir de media tarde del jueves, lo condicionó otra vez el viento.

Si el jueves fue en tierra firme un día de invierno no muy malo, en el mar no sucedió lo mismo. En los diferentes puertos confirmaron que casi toda la flota de bajura se quedó amarrada; no en vano la Capitanía Marítima de Burela recomendó que no saliese a faenar. Algunos arrastreros probaron suerte, y la flota de altura, la que pesca en Gran Sol, capeó el temporal como mejor pudo.

Buena prueba del estado del mar en A Mariña es que anoche, en el entorno de la playa de San Román (O Vicedo) había fondeados ocho buques mercantes. Dejaron de navegar porque los pronósticos de la Agencia Española de Meteorología apuntan que a partir de las nueve de la noche de ayer, jueves, en la costa lucense podrían soplar vientos del suroeste de fuerza 7 y 8 (9 y 10 hacia Bares), con mar combinada del oeste que provocaría olas de entre 5 y 8 metros de alto. Esa situación se prolongaría hasta la medianoche de este viernes.

Desde la pasada medianoche hasta las nueve de esta mañana, el viento llegará a 120 kilómetros en A Mariña, y los pronósticos indican que entre las seis de esta tarde y esta medianoche puede haber rachas de 130 kilómetros.