04 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.
Salpican diferentes poblaciones mariñanas. Estructuras de hormigón. Vestigios de un pasado reciente, de cuando el bum urbanístico deslumbró a gran parte de la comarca. Ahora son esqueletos. Cadáveres de aquellos tiempos en los que los precios de la vivienda se dispararon en A Mariña. Casi todo valía, pero estalló la burbuja inmobiliaria. Quedan edificios parcialmente construidos y abandonados hace años, promociones urbanísticas frustradas... Hay expertos pronosticando que el mercado inmobiliario tiende a estabilizarse. ¿Quién se ocupará de los esqueletos?