El mar visto desde la oscuridad

Mar García Balseiro
MAR G. BALSEIRO VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

En plena actividad, uno de los participantes, con su guía, y alguno de los artistas fotógrafos.
En plena actividad, uno de los participantes, con su guía, y alguno de los artistas fotógrafos.

15 fotógrafos ciegos expresan su capacidad creativa «e o seu afán de superación»

30 dic 2015 . Actualizado a las 07:42 h.

Trini Canosa es de Fisterra, y fue «a curiosidade, e o interés por mellorar a técnica, porque un cego pode facer fotografía», lo que la trajo ayer hasta San Cibrao. Ella es una de las 15 personas invidentes que participan en la segunda actividad organizada dentro del programa Fotografía a Cegas III por la Rede Museística de la Diputación de Lugo. El objetivo es que fotógrafos ciegos con sus cámaras, expresen su capacidad creativa «e o seu afán de superación».

Una iniciativa que ha traspasado las fronteras gallegas, porque como explicaba ayer la directora de la red de museos provincial y coordinadora, Encarna Lago, el Museo Picasso de Málaga se hace eco y ha despertado también el interés internacional. «Esto empezou sendo un curso de adaptación para unha persoa cega a un posto de traballo», recordó Lago. Este año mantienen la línea de actuación que el ICOM escogió como lema para el Día Internacional de los Museos, «reflexionando sobre a paisaxe cultural, o contexto histórico, etnográfico e natural» de los cuatro museos de la red provincial.

Así, los quince fotógrafos invidentes, los artistas fotógrafos que participan en la actividad, y el personal de los museos provinciales que colabora en la mediación y el guiado de los participantes, se acercaron primero a las colecciones que conserva el Museo do Mar, especialmente el pasado ballenero que conserva. Después se trasladaron al espacio que ocupó la antigua ballenera, en Morás, de la que solo queda la rampa. «Fixemos un paisaxe imaxianario, construccións mentais do que hai hoxe e o que había», señaló Lago. Descubrir e interpretar un paisaje «desde os condicionantes e iniciativas dos propios participantes». 15 personas ciegas y con diferentes niveles culturales, «desde xente con dúas carreiras universitarias ata outra casi analfabeta», que tienen la oportunidad de abrirle también al mundo su visión del entorno, en una futura exposición. Es una forma además de crear inquietudes nuevas. «Síntome moi realizado facendo fotos», aseguraba uno de los participantes, a quien la ceguera no impide hacer de guía en el Camiño Xacobeo.

Xosé Reigosa, que coordina el curso en A Mariña, destacaba el interés de los participantes en el obradoiro y la importancia de que «xente que nunca pensou que podía facer fotografías, o está facendo».