Pendientes de la Diputación están las obras de reforma de la viveirense avenida Cervantes. El ambicioso proyecto diseñado por el gobierno socialista establecía un único sentido de circulación para ese céntrico vial. Tras reunirse con empresarios y vecinos asentados en la calle, el ejecutivo de María Loureiro aceptó mantener el tráfico en dos direcciones. Anteanoche, en el pleno, el concejal nacionalista Manuel Galdo propuso que la modificación fuese debatida por la comisión municipal de urbanismo. El edil del BNG emplaza al Concello a «ser valentes» con una obra «emblemática para un Viveiro mellor».
La regidora aceptó que el asunto lo debata la comisión. Reiteró que optar por el doble sentido responde «ao que piden os veciños». También han tenido en cuenta que la alternativa para desviar el tráfico, la calle Río dos Foles, no reúne condiciones para soportar más circulación.