Pasión por las cartas con historia

M. G. B. VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

Uno de los grandes maestros gallegos, que murió en Foz en 1942, y f fue el lucense salgado Toimil. La carta es de 1928.
Uno de los grandes maestros gallegos, que murió en Foz en 1942, y f fue el lucense salgado Toimil. La carta es de 1928.

Guarda originales de Blanco Amor, Blasco Ibáñez y hasta Tierno Galván

27 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El gusanillo del coleccionismo le entró en el cuerpo a Antonio Lage cuando de pequeño «mi abuela empezó a regalarme antigüedades, cosas que se trajeron de Venezuela». Pero el gran descubrimiento lo hace durante su época de estudiante en Madrid, ese gran mercado en la calle que es El Rastro. «Hace tres años comencé a comprar papel, porque la gente no lo valora», y llegan las cartas, que son pequeñas historias, algunas manuscritas, vinculadas a personajes relevantes que, «como en el caso de la carta de Jacinto Benavente, si no la rescato yo acabaría en la basura».

Lage también preside Nuevas Generaciones del PP de Viveiro, pero hoy no habla de política. «Mira yo un cuadro no lo puedo comprar, mi presupuesto es limitado, pero una carta también tiene algo artístico, la letra, lo que cuenta...». Y no es que vaya detrás de un personaje concreto. Bucea por la red, habla con anticuarios a los que llegan múltiples objetos procedentes de herencias, va a subastas, «y si lo encuentro barato, compro».

Al rescate de piezas únicas

El coleccionismo le ha puesto en contacto con un mundo y con gente muy particular. «Hay un chico de A Coruña que tienen la mayoría de los documentos medievales, a él le compré la carta de Pondal». Sobre el desembolso que supone para su bolsillo Lage explica que «unas me costaron 10 euros y otros 100, pero también intercambio material». Y tras reflexionar un momento cuenta que la pieza que consiguió más barata fue una carta que Alfonso Molina, el que fue alcalde de A Coruña, envía a la Cámara de Comercio. Y aunque inicialmente se centró en los galleguistas, descubrió el atractivo de personajes como Ramón Areces, el fundador de El Corte Inglés, o Martínez de Irujo, el primer marido de Cayetana, la anterior duquesa de Alba, con la misiva en la que delega su asistencia a una junta de accionistas.

Recuerda que la curiosidad le llevó a su primera compra, la escrita por Pilar primo de Rivera, fundadora de la llamada Sección Femenina durante la época franquista. Por Internet adquirió una carta manuscrita de Jacinto Benavente, «del que olvidamos que fue premio Nobel». En un anticuario coruñés consiguió otra manuscrita, datada en 1928, de Ramón Salgado Toimil, y destaca «el cariño que tiene la gente de Foz a este personaje, que también ayudó a Ramón Vilar Ponte».

Entre los pequeños tesoros que guarda Antonio Lage la misiva que Blanco Amor -«el gran novelista gallego»- le escribe a Ángel del Castillo, y destaca «la amistad con Lorca, no se si algo más que amistad». La escribe desde Buenos Aires en 1951. De todas las que guarda «la que más me gusta» es la de Blasco Ibáñez. No es un carta como tal, sino un telegrama que envía en 1926 desde mentón, Francia, a una nieta de George Sand.

Los regalos a Carmen Polo

De 1961 también conserva una comunicación de Carmen Polo, la mujer de Franco, en la que agradece a una empresa de Palma de Mallorca «por los obsequios recibidos con motivo de un viaje a la isla, algo de lo que al parecer le gustaba». Hay algunas más actuales, como la de Tierno Galván, el que fue alcalde de Madrid, que responde a un ofrecimiento para adquirir un relieve policromado del Madrid morisco para el patrimonio municipal. «Un personaje en toda regla, el antagónico de Manuel Fraga», comenta.

antonio lage presidente de nuevas generaciones de viveiro y coleccionista