Comienza un nuevo mandato que, sospecho, puede -debe- ser clave para el futuro de Ribadeo. Si la tan cacareada recuperación económica, si esas magnitudes macroeconómicas se plasman al fin en el bolsillo del ciudadano de a pie, es de esperar que la actividad industrial y empresarial se reactive. Y Ribadeo está en una posición de salida idónea, con su bum urbanístico pendiente -y ahora regulado con el nuevo PXOM-, con la autovía, la playa de As Catedrais... La nueva corporación tiene mucho que decir y el poder que tiene ahora Fernando Suárez en sus manos nunca nadie lo tuvo antes. Pero la tarea no es solo suya. Hay savia nueva en la corporación, en la oposición, que tiene mucho que aportar. De la altura política de todos ellos, de su capacidad dependerá que contribuyan a remar, a poner piedras o a pasar desapercibidos, esto es, no hacer nada. Remar. Remar para hacer de Ribadeo el referente entre Ferrol, Avilés y Lugo. Remar para poder decir cada día con más orgullo, soy de Ribadeo. Y en eso, en remar, en sumar, debemos estar todos los ribadenses, porque es tarea de todos.
los nuevos gobiernos