Las medidas de la Xunta no frenan el conflicto laboral, que se agrava cada día
11 dic 2014 . Actualizado a las 05:04 h.Tanto los trabajadores como la propia Xunta reconocen que en la Residencia de Maiores de Burela existe un conflicto laboral. El problema no es nuevo, pero se ha ido agravando con el paso de los años. Una bola de nieve a punto de convertirse en un polvorín al que, según los empleados, sigue sin dársele una solución: «La situación es cada día más insostenible ya que tras el cese de la dirección se abrió un período de incertidumbre que mantiene paralizados muchos temas pendientes de organizar, lo que dificulta nuestra labor y la atención dispensada a los usuarios del centro». Un grupo de trabajadores denunció públicamente «cuestionables conductas» que mantienen entre 5 y 10 empleados del centro, y desde CC.OO. se quejaron de la falta de organización en el geriátrico, lo que, según la central, lleva más de un año provocando el enfrentamiento entre los trabajadores.
En pleno apogeo de la polémica la Xunta cesó en días pasados a la directora -han nombrado a varias en los últimos años-, una acción cuestionada por parte del plantel del centro que ayer acogió otra concentración en la que le piden a la consellería que adopte una solución urgente para poner fin al conflicto laboral.
¿Y los residentes?
Desde la Consellería de Benestar no entran a profundizar cuál es el verdadero problema que ha llevado al enfrentamiento. Confiesan que saben del problema desde hace tiempo, si bien reconocen sus limitaciones en materia competencial a la hora de actuar. Aseguran que «ata onde lle permiten as súas competencias neste eido», la Xunta ha trabajado con el personal para intentar «salvar as súas diferenzas». Además de poner en marcha un proyecto de coaching, también se avanzó en la redacción de protocolos de actuación para mejorar la organización del trabajo. Lo que sí aclaran desde la consellería es que el conflicto laboral no está repercutiendo en la calidad del servicio ni en la atención a los residentes. Insisten en que ni en la consellería, ni en el departamento de Política Social ni en la Inspección de Servizos Sociais han recibido ninguna queja: «É preciso deixar claro que a calidade da atención nos servizos sociais sempre ven garantida a través dos controis do equipo de Inspección de Servizos Sociais da consellería».