Toda Burela se implicó con esta Festa Castrexa recordando sus orígenes celtas
07 jul 2013 . Actualizado a las 07:04 h.El día comenzó con una temperatura ideal para la fiesta, una fiesta -esta de Burela- que está llamada a ser grande, reconocida, si sigue con esta proyección, que seguro que sí, pues todo Burela se implica en ella.
La explanada del puerto fue el lugar de encuentro a primera hora de la mañana; hasta allí llegaron los clanes desde sus puntos de asentamiento, sin duda, muchos de ellos habrían de hacerlo desde el mirador de Monte Castelo, pues anda que non son perspicaces estos castrexos, por pura supervivencia.
Tras el pregón de Pedro Fraga, presidente de la asociación de comerciantes, realzado con repetidos brindis desde los clanes, se entregó un premio de reconocimiento a las jugadoras del equipo local, el Burela FSF Pescados Rubén, por su gran temporada, logrando la hazaña de la conquista de la Liga y la Copa de España. Esa sí fue una hazaña castrexa: la conquista de la Península. Ahí llegaron más brindis. Los más grandes, con cerveza fría (castrexa, claro). Continuaron durante toda la mañana juegos en la explanada del puerto burelense, donde estaba instalado el mercado castrexo, por supuesto. Había que ir ganando juegos y sumando puntos; estaban 500 euros en juego como premio y el peso del jefe del clan en cerveza, que tal y como estaba el día no era para menospreciar, ni mucho menos.
La cerveza no faltó ayer en la fiesta. A mediodía la comida tenía que estar a tono; unos y otros repusieron fuerzas, cada clan en su asentamiento hostelero, había múltiples menús castrexos. Tras reponer fuerzas había que salir a buscar el torques de oro, que no es que haya desaparecido del museo provincial de la Diputación, (aunque a punto estuvo semanas atrás).
Mientras los clanes se afanaban en la búsqueda de su símbolo castrexo por excelencia siguiendo las pistas que la organización había ido colocando, los más pequeños de los clanes disfrutaban de los juegos infantiles en la praza del concello.
Burela, sin duda, se implica cada año más con su fiesta castrexa, original, distinta, que no tardará en ser reconocida como ya merece.