Si algún día lo pide, Portos le permitiría utilizarlo de modo «puntual»
20 sep 2012 . Actualizado a las 07:01 h.Portos de Galicia se ha quedado con el cuartel que el Concello de Viveiro construyó en el puerto deportivo para la Guardia Civil del Mar. Inutilizado hace más de seis años, la Guardia Civil ya ha aceptado prescindir de ese edificio. Al menos para usarlo en exclusiva, como tantas veces anunciaron PP y PSOE. La Guardia Civil sigue sin aclarar si algún día destinará personal y medios de su servicio marítimo a la costa lucense. Si lo hiciera, sería sin los equipamientos que le cedió Viveiro. El edificio y el pantalán ya pertenecen a Portos, que permitiría a la Guardia Civil compartirlos con el resto de usuarios del náutico, pero de modo «puntual».
Hasta ayer, la Guardia Civil no había solicitado la cooperación a Portos, aseguraron desde ese organismo autónomo. La oferta de ayuda consta en las condiciones del concurso convocado para adjudicar la gestión del puerto deportivo viveirense.
Incluso con la colaboración de Portos, será complicado el «despliegue» estable de la Guardia Civil del Mar del que aún hablan algunos políticos; entre otras razones, porque vuelve a carecer de instalaciones propias. Lo que iba a ser su cuartel en Viveiro albergará los servicios del puerto deportivo. En el supuesto de que la Guardia Civil lo pidiese, Portos autorizaría a los agentes a compartir vestuarios y duchas con los navegantes recreativos, y el almacén con los gestores del náutico. Y, si llegasen en embarcación, atracarían en el pantalán reservado a usos institucionales.
Cuando retiró la concesión del náutico al Concello de Viveiro, Portos sostiene que informó a la Guardia Civil de que se quedaba con su cuartel y su pantalán. El instituto armado no contestó. Siempre según Portos, volvieron a comunicárselo por segunda vez, y entonces la Guardia Civil «mostrou interese, sen concretar nada». Desde la primavera del año pasado, aún hubo una tercera comunicación oficial. La Guardia Civil tampoco desveló sus planes, pero Portos sí reiteró su «vontade de cooperación». La plasmó en el documento donde obliga al futuro gestor del náutico a ceder de modo «puntual» el inmueble construido para cuartel.