Las otras huellas del Resurrection Fest

JAMILA GONZÁLEZ VIVEIRO

A MARIÑA

CEDIDA

El alcalde de Viveiro ofició el domingo el enlace de David y Bea, músicos

07 ago 2012 . Actualizado a las 07:03 h.

La séptima edición del macrofestival de hardcore, punk y metal celebrado en Viveiro, el Resurrection Fest, además de ingresos también dejó una boda en la ciudad del Landro.

A pesar de estar afincados en Cataluña, el deseo de David y Bea, dos importantes representantes de la música a nivel internacional y pioneros del hardcore, era celebrar su enlace en Viveiro una vez finalizado el festival, para reivindicar que el Resurrection sigue vivo y que continúa triunfado en la localidad lucense; y así lo hicieron.

Después de recibir la autorización desde los juzgados de Cataluña, la pareja acudió, a las 18.30 horas y acompañada por los padrinos, a la sala de juntas de la Comisión del Gobierno, donde tuvo lugar el enlace, a cargo del alcalde viveirense Melchor Roel.

En este momento tan importante estuvieron amparados por unas cuarenta personas que no quisieron perderse el evento, entre los que también se encontraban miembros de la organización del festival. Además, dos de las bandas que habían participado en el Resurrection, aplazaron los compromisos que tenían apalabrados para no perderse el acto.

Una vez declarados marido y mujer, el matrimonio y los invitados se trasladaron al restaurante Boavista (Celeiro), donde tuvo lugar el banquete. Por la noche, continuaron la celebración en el pub Copas (Viveiro), donde, como no podía ser de otra forma, no faltaron los conciertos de las bandas.

crónica boda tras el festival de «hardcore»