Goles: 1-0, min 38: Juanjo Coello. 1-1, min 51: Chinco, de penalti. 1-2, min 81: Chinco.
Árbitro: Fraga López (Lugo). Expulsó por doble amonestación al jugador local Rego en el minuto 51. Mostró la cartulina amarilla al local Troncho, al visitante Dumi y a los dos técnicos, Chano (Viveiro) y Vilachá (Ribadeo).
Incidencias: Partido disputado en Cantarrana. Alrededor de 250 espectadores en las gradas. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del Orzán.
Quico, Rivas, Carlos, Popi, Rego, Troncho, Pablo Coello (Dariel, min 79), Iago (Adrán, min 85), Juanjo Coello (Pedro Prieto, min 55), Aurelio y Rebolo (Diego, min 67)
Viusky, Álex, Dumi (Javi Menéndez, min 84), Brais, Germán, Diego Núñez, Rafa Casanova, David Ferreiro, Chinco (Cube, min 90), Celades (Isma, min 74) y Juan Pablo (Elías, min 70)
El derbi de Cantarrana terminó con victoria visitante, un desenlace que empuja al Ribadeo fuera del descenso y mete al Viveiro en una guerra, la de la permanencia, que hasta ahora seguía como espectador. Chinco, el eterno goleador del fútbol mariñano, se vistió de héroe y fue el principal artífice de la victoria del conjunto ribadense, sostenido atrás por una defensa sólida y con Diego Núñez pletórico en la medular.
El Ribadeo solo fue superior tras la expulsión de Rego, que vio la segunda amarilla por el discutido penalti cometido sobre Rafa Casanova. Obligados por el repliegue que hizo el Viveiro, los hombres de Vilachá tomaron el mando pero apenas inquietaron a Quico. Su única acción de mérito acabó en el 1-2. Elías centro desde el costado derecho y Chinco no perdonó en el corazón del área.
Con los 22 jugadores sobre el campo solo la emoción mantenía despierto al público. La batalla se libró en el círculo central y en sus proximidades, donde Troncho e Iago trataban de controlar las operaciones del Viveiro siempre incordiados por Diego Núñez y David Ferreiro. Ninguna de las parejas de mediocentros ganó la partida y por eso los acercamientos a las áreas llegaban a cuentagotas. En la primera mitad, David Ferreiro asustó a la parroquia local con un centro-chut que sacó Popi, y en el minuto 38, en su primera aproximación con verdadero peligro, los anfitriones tomaban ventaja. Troncho cogió despistada a la defensa en el saque de una falta y le sirvió el gol en bandeja a Juanjo Coello. De ahí al descanso, más bostezos.
De la segunda mitad, al margen de los goles, solo un par de acciones levantaron al público de sus asientos, y ambas en la portería visitante. Un disparo de Aurelio que atajó Viusky con apuros y otro de Pablo Coello por encima del larguero.
Juanjo Coello adelantó a los de casa, que jugaron en inferioridad desde el minuto 51