Todos somos objetivo

A MARIÑA

Apesar de la consigna que tienen las autoridades de silenciar absolutamente todo lo que se refiere a robos, más tarde o más temprano la noticia acaba trascendiendo. Cuando llegan las estadísticas uno acaba preguntándose si se contabilizaron esos robos de los que nadie da cuenta.

Lo que se deduce de lo que se va conociendo es que los robos están a la orden del día y de que cada vez más, debemos vernos todos como objetivos de los delincuentes. Hasta hace poco tiempo los robos en viviendas eran casi excepcionales; los delincuentes se centraban en negocios de hostelería, gasolineras, empresas...Había el grupo especializado en las tragaperras, los butroneros...Ahora ya son frecuentes los robos en viviendas. Es una cambio sustancial. La sensación que provoca en una persona normal el ver que alguien cuya identidad ni te imaginas ha estado dentro de tu casa, abriendo cajones, revolviendo tu ropa, atentando de forma brutal contra tu intimidad es algo que no se olvida fácilmente. «Me robaron la tranquilidad», se lamentaba hace pocos meses un mariñano que fue víctima de los ladrones en su casa. Y eso, la tranquilidad, es uno de los bienes más preciados.