Hasta el momento no dieron resultado, o, al menos, las soluciones aplicadas no resultaron idóneas. Ahora parece que está a punto de comenzar el trabajo para conseguir que las ventanas arqueológicas en la capital lucense cumplan su objetivo: permitir la visualización in situ de restos arqueológicos. El alcalde, el socialista José López Orozco, dio a conocer ayer que en el marco de las obras en la Rúa Nova será reformada la ventana arqueológica, al pie de las escaleras de acceso al adarve, que debería permitir ver los cimientos de la Muralla en su trazado inicial. Ya hubo dos intentos y los dos fracasaron. El más reciente de ellos a causa del gamberrismo. Esta vez habrá incluso una cámara de vigilancia, según indicó el alcalde. Además será retirada la actual barandilla, que no cumple función práctica alguna y sí molesta en el acceso a una tienda. Doutor Castro Orozco, a preguntas de los periodistas, aseguró que hará gestiones con los titulares de los establecimientos para resolver el problema de concentración de agua que impide ver restos arqueológicos a través de los cristales en el suelo de establecimientos de Doutor Castro.