La Diócesis de Mondoñedo-Ferrol está extremando la contención del gasto para poder prestar todo la ayuda posible a las familias sin recursos. El Presupuesto diocesano, que durante el 2010 ha sido de 3.164.605 euros, se mantendrá en torno a estas cifras, o se reducirá, incluso, a lo largo del 2011. «As novas cifras aínda non están aprobadas, pero creo que imos estar ao redor dos tres millóns de euros», señalaban ayer, desde el Obispado, fuentes de la cúpula diocesana. La diócesis ferrolano-mindoniense, cuyo territorio coincide con el de la Galicia do Norte, se enfrenta, desde hace décadas, a la paradoja de ser una de las que en España tienen un patrimonio monumental y artístico más valioso... y unas arcas más limitadas. A pesar de ello, el equipo de gestión económica encabezado por el canónigo catedralicio Ramón Otero Couso -párroco, además, de San Julián- ha logrado, año tras año, hacer realidad el milagro de que no solo las cuentas diocesanas cuadren, sino de que en una década se haya completado la rehabilitación de más de la mitad de los templos. La aparición de la crisis económica, que ha obligado a toda la Iglesia española a volcarse, a través de Cáritas, en la atención a las familias sin recursos, ha obligado a la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol a extremar aún más la contención del gasto. Algo que, durante el 2011, se hará especialmente patente. A falta de la aprobación de las cantidades previas para el próximo ejercicio presupuestario, todo parece indicar -así se subraya reiteradamente desde el Obispado- que también la distribución de los ingresos será muy semejante. De ahí que las cuentas de este año, difundidas a través de la última edición del boletín diocesano, sirvan no solo de referencia, sino casi de auténtica previsión, de cara al 2011. Cabe señalar, a este respecto, que de los 3.164.605 euros de los que la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol dispuso a lo largo del año que ahora termina, 1.108.009 euros se destinaron al capítulo de gastos de personal. La principal fuente de ingresos de la Diócesis sigue siendo, con mucha diferencia, la Conferencia Episcopal Española, que en el 2010 le entregó a la diócesis ferrolano-mindoniense 2.180.490 euros. Las subvenciones, en diversos conceptos, por parte de organismos vinculados a la comunidad autónoma fueron 204.707 euros. Mientras que el Estado aportó a la diócesis 27.162 euros. Los fieles, triple que el Estado Los fieles aportaron a la diócesis, de acuerdo con el último balance económico, 82.900 euros, cifra que triplica la aportación estatal, y que se hace especialmente relevante teniendo en cuenta que, como se hacía constar desde el Obispado ayer, «esa cifra corresponde non ao que a xente dá nas igrexas, senón ao que desde cada parroquia se entrega á Diocese; porque a iso aínda hai que sumar o que se destina á actividade parroquial». Sirva de ejemplo, a este respecto, que el Día de la Iglesia Diocesana se recaudaron, entre los fieles, 37.000 euros, y 18.000 el Día del Seminario. Una cifra, esta última, idéntica a la que los sacerdotes entregaron durante el último ejercicio, personalmente, para ayudar a las arcas diocesanas. Conservación de templos A la conservación de templos dedicó la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, durante el último ejercicio presupuestario, 250.000 euros. Hay que tener en cuenta, no obstante, que desde el Obispado se procura que cuando una parroquia acomete la restauración de su iglesia los fieles contribuyan también a financiar, conjuntamente con el Obispado, el coste de las obras. Sin esa colaboración por parte de la ciudadanía -subrayan desde la cúpula diocesana de Mondoñedo-Ferrol-, sería imposible acometer todas las obras que se han llevado a cabo a lo largo de los últimos años. Llama la atención, en este sentido, la escasez de los recursos que tiene a su disposición la Diócesis para la catedral mindoniense, una de las más bellas de España: solo 6.000 euros. Los convenios con entidades privadas, mayoritariamente destinados a preservar el patrimonio cultural, suponen a la iglesia ferrolano-mindoniense unos ingresos aproximados de 150.000 euros anuales. Y la venta de publicaciones -muy digna de tener en cuenta en el caso de una Diócesis que cuenta con una notable actividad editorial- conlleva unos ingresos anuales de 4.226 euros. En cuanto a los ingresos de carácter estrictamente financiero ascienden a 387.000 euros, de los que la cifra más importante, 165.000 euros, corresponde a renta variable.