El Burela FS consiguió lo que no habían logrado los seis conjuntos que pasaron anteriormente por la pista del Ribera de Navarra y se convirtió en el primer equipo capaz de puntuar en la cancha del segundo clasificado de la Plata.
Para alcanzar este punto, los jugadores del cuadro burelense tuvieron que luchar mucho, después de que se marchasen al descanso con un inmerecido 3-0 en su contra.
Los discípulos de Suso Rey comenzaron controlando el juego, pero se vinieron abajo luego de que Albert Cárdenas estrenase la cuenta local en el minuto 9. A partir de ahí, cometieron varios errores que los condenaron a ver como el talentoso jugador local Thiago subía el segundo y el tercer tanto de la tarde.
A pesar de la ventaja adquirida por los navarros, los burelistas no se descompusieron y, apoyados por los más de 70 aficionados mariñanos desplazados a Tudela, salieron enrabietados en el segundo tiempo.
El capitán Juanma recortó distancias en el minuto 27 y Víctor Cachón, que regresaba a las canchas después de dos meses en el dique seco, ponía el 3-2 con un gol de tacón.
El juego y la agresividad que demuestra habitualmente el conjunto burelense se vio condicionada en los últimos once minutos por las cinco faltas que les habían pitado. Los visitantes lamentaron el criterio de los árbitros, que pitaron dos dobles penaltis a favor de los locales y ninguno de los visitantes, a pesar de que los navarros también entraron en cinco faltas con siete minutos aún por jugarse.
En el primer lanzamiento desde diez metros, Passarinho anotó un 4-2 que complicaba mucho las cosas a los visitantes, pero dos goles de Purao y Adri Gaona pusieron las tablas en el electrónico. Los burelenses incluso gozaron de una buena ocasión el último minuto para llevarse la victoria.