Ayer en el bar Asturias de Vegadeo seguían sin conocer la identidad del ganador de 163.657 euros de El Gordo
04 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El bar Asturias de Vegadeo permanecía cerrado ayer, miércoles, por ser día de descanso, al público. Sin embargo, Amalia Gil atendió amablemente la llamada de este diario de comunicación, con la intriga en el cuerpo como muchos veigueños seguramente. Y es que hay por ahí un afortunado con 163.657 euros. Si sabe esa persona en cuestión que el boleto que selló en el establecimiento hostelero asturiano fue premiado en el sorteo del pasado domingo de El Gordo de la Primitiva o no, es algo que se deconocía ayer a mediodía. De principio, Amalia Gil, cuya hija es la titular del local, no conocía ni la posible identidad del afortunado, que acertó cinco de los números de la combinación: «La gente no llama preguntando, viene, mira y prueba otra vez a la Primitiva o lo que sea. Pero no sabemos nada de nada del afortunado». Los clásicos rumores sí que parecen circular por la localidad: «Unos dicen si era una persona de Viveiro o de Foz que paró aquí a tomar un café, que pudo venir al cementerio. Ni sabemos cuándo selló el boleto, solo que fue aquí». El plazo para cobrar el premio es de «tres meses, igual que en la Lotería Nacional», señala Amalia desde el bar que «de toda la vida» ha pertenecido a su familia. De todas formas, el afortunado no tendría ni que ir por el bar Asturias, a no ser que hiciera como un señor de Navia que meses después de ser premiado se acercó al local para comunicárselo: «A ver si este aparece, hasta ahora no. Puede ir al banco directamente o a la delegación de Oviedo». No es la primera vez que el bar Asturias reparte suerte. Hace cinco o seis, recuerda, «dimos uno no muy grande, de 60.000 euros» y, «cuando había pesetas uno de tres millones», el que le tocó a un naviego. A partir del 11, este local de Vegadeo pondrá a la venta Lotería de Navidad por primera vez, «pero no son décimos -explica Amalia- sino como los boletos de la Primitiva. A ver si resulta, esto está muy parado». «La clientela bajó, a nivel de la Primitiva, en el negocio en el bar, las comidas...» señala, aludiendo a los efectos de la crisis.