Dos espectáculos musicales atrajeron anteayer de noche a multitudes. Viveiro estaba atestado por un público variopinto, parte del cual no desaprovechó la oportunidad de disfrutar de la diferente oferta lúdica. Diametralmente opuestos en estilos y planteamientos, hubo quienes comenzaron la noche oyendo y bailando con la Orquesta Panorama, continuaron el heavy metal de Barón Rojo, y volvieron a los ritmos verbeneros de Panorama. Entre otras razones, o sobre todo, porque esas dos actuaciones se celebraron en escenarios cercanos, pero a horas diferentes.
Ayer, aparte de los actos en el monte San Roque y del pasacalles con Moito Fandango, de noche estaba prevista verbena con Gran Parada, sesión de fuegos artificiales a media noche y, a partir de las 00.30 horas, concierto de Cadillac.