Las hogueras, algunas espectaculares, se prodigaron en la noche de san Juan, mientras las bromas y el traslado de enseres a las plazas públicas parecen ir a menos
25 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La noche mágica de San Juan fue, como es tradición en A Mariña, la noche de las hogueras. También de las bromas -en gran parte consistentes en el traslado de todo tipo de enseres y maquinaria a las plazas públicas-, pero en menor medida. No obstante, esta tradición perdura en algunas localidades, como es el caso de San Miguel de Reinante. De noche alguien volvió a cortar la luz pública, proporcionando a los bromistas de turno las condiciones para iniciar un trasiego de todo tipo de útiles, desde tablas de surf hasta incluso un tractor. Por la mañana, los vecinos cumplieron con otra tradición, acudir a la plaza de O Souto para ver lo que allí se había reunido. «E a ti leváronche algo?», se preguntaban uno a otros. La mayoría se lo toman a broma, pero bien es cierto que en alguna víctima también se evidenciaba un cierto cabreo. En San Cosme, por el contrario, la tradición parece perdida desde que hace unos años se produjese un accidente con un dúmper.
Por lo demás, en muchas localidades la noche se aprovechó para las típicas bromas. En Ribadeo, al parecer, alguien clausuró la puerta de la plaza con una cadena y un candado. Cuentan que la sorpresa de los vendedores al llegar fue mayúscula. También un coche apareció aparcado en batería frente a la piscina.