Las familias ajustan cada vez más el presupuesto pero casi nadie renuncia al banquete y a la fiesta del «día de los niños», que no suelen bajar de los 3.000 euros
23 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El restaurante y la ropa suponen el grueso del desembolso familiar para una primera comunión. Es una de las ceremonias religiosas con más adeptos en la comarca. Los padres anteponen la celebración del «día de los niños» a cualquier otro gasto y, aunque cada vez ajustan más el presupuesto, casi nadie renuncia al banquete y la fiesta, que no suelen bajar de los tres mil euros. El menú y la vestimenta pueden disparar el desembolso.
Josefina Murado, al frente de la tienda homónima, en Viveiro, ha notado algunos cambios en la campaña de este año. Cree que la ropa sigue siendo prioritaria, eso sí, «la del niño o la niña, quizás los padres compran menos o recurren más al armario». Un vestido de primera comunión, de lino o hilo, puede superar los 600 euros, pero la mayoría se decantan por modelos intermedios, de 350 ó 400, a lo que hay que añadir los complementos del pelo y las manos.
Los precios son similares en Catycris, en Xove. La propietaria, Fina Soto, sostiene que los padres anteponen el carácter único de la celebración al bolsillo. «Si el traje gusta, es una fecha especial y uno hace lo que puede», afirma. Los niños juegan con ventaja, pues la ropa es más asequible y necesitan menos complementos. En el restaurante el gasto se iguala. Las fotos y, en algún caso, el vídeo [similar a una boda], junto a los recordatorios, también se llevan un porcentaje del presupuesto de una primera comunión. De mediados de mayo a mediados de julio, se ofician cientos en la comarca de A Mariña.