Once de los 14 jugadores que conforman la plantilla del Puertollano ya compitieron en la máxima categoría, y algunos incluso defendieron a la selección española
18 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Eliminado el Gasifred Ibiza, y sin necesidad de desempate, el Burela se encuentra con un competidor de altura en su camino hacia la máxima categoría del fútbol sala español. Se cruza con el Puertollano-Restaurante Dacho, construido a golpe de talonario con algunos de los jugadores más deseados y cotizados que había en el mercado a principios de temporada.
Verdugo del Andorra en la primera ronda de la fase de ascenso, el conjunto manchego concluyó la Liga regular como subcampeón del grupo sur por detrás del intratable Manacor. Su condición de gigante se hizo efectiva con los fichajes estivales, Merino (Talavera), Párraga (Cartagena), Johnny (Gáldar), Werner (Azkar Lugo), Kikillo (Zamora) y Retamar (Pinto), y cobró fuerza en el mercado invernal con las incorporaciones del meta Eloy (Zamora) y el veterano Isco (Benicarló). De los 14 futbolistas que tiene en su plantilla, solo los canteranos Borja, Jota y Nano no acumulan experiencia en División de Honor, mientras que otros como Merino, Isco, Werner, Párraga y Kikillo llegaron a vestir la camiseta de la selección española absoluta; Wiwi y Fer también fueron internacionales, pero con las categorías inferiores (sub-23 y universitaria) de La Roja.
David Ramos cumple su primera campaña como entrenador del Puertollano, que la pasada temporada también luchó por dar el salto a la élite compartiendo grupo con el Burela.