En cuatro meses será imposible ver en España la televisión sin un descodificador de televisión digital terrestre. El 3 de abril de 2010 es la fecha límite que tienen las comunidades autónomas para adaptar todos los repetidores y, de esta forma, ofrecer este servicio a la totalidad de la población. En Asturias, esos trabajos son si cabe más complejos que en otras regiones debido a la orografía de gran parte del territorio. Es muy difícil cambiar e instalar los repetidores e, incluso, resulta prácticamente imposible llegar por tierra a algunos de ellos.
«En ciertos casos necesitamos de la ayuda de un helicóptero para llegar a determinados repetidores a los que no se puede llegar ni andando ni en coche», aseguró ayer José Alberto Pérez, director general de Modernización, Telecomunicaciones y Sociedad de la Información.
Pérez visitó ayer El Franco para comprobar los trabajos que realiza la carpa que el Principado ha instalado en este concejo para informar a los vecinos sobre las ventajas de esta tecnología. Este ayuntamiento es el primero del Noroccidente en tener todos sus repetidores adaptados para recibir y distribuir la señal digital a todos ciudadanos. Algo que no pasa en el resto de lugares.
Hay concejos donde, a día de hoy, sigue sin poder verse bien la TDT, incluso en algunas localidades no se llega a sintonizar ningún canal de televisión. Es el caso de Castropol, donde la televisión digital se ve en la capital y en Figueras, pero en muchos pueblos del norte del concejo no se sintoniza aún nada. El consistorio está a la espera de que el gobierno regional inicie la colocación de un nuevo repetidor, algo que de momento no ha sucedido.
«Vemos la televisión digital en algunos lugares de Castropol, Barres y Figueras, aunque mal. En el resto de localidades la calidad es buena un día, pero el resto de jornadas es mejor apagar el televisor», aseguró ayer el regidor de Castropol, José Ángel Pérez.
En San Tirso, en algunas localidades de Los Oscos o en ciertos núcleos de Vegadeo también existen problemas de cobertura, algo que el Principado intentará solucionar en los próximos meses gracias a la inversión de 35 millones de euros para instalar nuevos repetidores de TDT. «Será imposible que llegue a todos los hogares, así que tendremos que usar el satélite en algunos puntos para garantizar el servicio», explicó el director general de Modernización.