Treinta y siete bañistas sufrieron picaduras de ariego y diecisiete de medusas en Barreiros
A MARIÑA
La tarde de ayer resultó ser muy ajetreada para el equipo de salvamento de playas del Ayuntamiento de Barreiros. Treinta y siete bañistas sufrieron picaduras de ariego, mientras que otros diecisiete sufrieron picaduras de medusa en las playas del municipio. Desde la agrupación de Protección Civil de Barreiros advierten que están llegando medusas a los arenales del concello, concretamente carabela portuguesa, uno de los tipos de medusas más peligrosos que existen. «Están aparecendo entre cinco e seis medusas por praia», apuntó el responsable de los socorristas, Javier Díaz, Trosky. Da la impresión de que vuelve a repetirse la experiencia del verano pasado, aunque en aquel entonces eran mucho más elevado el número de ejemplares que llegaban a los arenales. No obstante, lo que sí se confirma, es que cada vez es más habitual la presencia de esta especie en la costa mariñana. Un pinzamiento lumbar, un hombre que se desvaneció, un niño muy mareado, al borde la inconsciencia, una caída por las escaleras de acceso a una de las playas fueron otros casos a los que se enfrentaron ayer los socorristas de Barreiros. De todos ellos, fueron trasladados al hospital los dos primeros. «Casi todo se concentrou sobre as cinco e cuarto da tarde. Xuntouse todo e case non damos abasto», puntualizó Trosky. En las playas de Ribadeo, por contra, fue una tarde más tranquila. Lo más destacable fue la urticaria que sufrieron dos niños que estaban en la playa. Según el socorrista de la zona, en este caso las urticarias no fueron consecuencia de una picadura de medusa, sino que fueron provocadas por unas algas que pueden producir reacciones alérgicas. En el resto de las playas de la comarca no se han producido incidentes de importancia, al menos es lo que confirmaron los distintos servicios consultados por esta redacción. Un despiste Por otra parte, ayer por la tarde se produjo un accidente en la zona de Tupide, en Foz, cuando la conductora de un vehículo se subió a los conos situados en el lugar. No sufrió daños, aunque el operativo desplegado para sacar el vehículo del lugar despertó la curiosidad de la gente que estaba por el lugar, que se acercó a mirar.