Quizás nunca probaron lo divertido que puede ser patinar o surfear. En los años en que nuestros padres o abuelos eran niños y adolescentes el ocio veraniego se ceñía a lo que se ceñía. Si había ocasión de vivir en zona costera, perfecto para poder ir a la playa, nadar, coger conchas... pero en las comarcas interiores había que refrescarse de otras formas, gracias a los ríos, por ejemplo. Hoy en día, las opciones de pasar el verano de lo más entretenidos, sobre todo para la población más joven, se multiplican por mil. En localidades como Burela funciona el programa «Apúntante ao verán», que ofrece, como ven en la imagen, patinaje entre otras actividades como aeróbic, juegos tradicionales, batuka, etc... por las mañanas en la plaza del ayuntamiento.
Otra opción muy moderna, para los más atrevidos, es el surf, que gana adeptos cada día. Además del curso que se celebró esta misma semana en Burela, con cien participantes en las playas de A Marosa y O Portelo que pidieron otro de mayor duración para mejorar la técnica, según nos contaba la edila del Mar Remedios López, hay otros dos promovidos también en el de Foz. El surf suma seguidores.
Ni en verano se toman vacaciones. Voluntarios de la planta de Alcoa y miembros de la Asociación de Mujeres Lar Santa Ana de Magazos dedicaron la mañana de ayer en la antigua escuela del núcleo viveirense a acondicionar las instalaciones, limpiando y pintando el recinto y aislando el muro de la humedad. Fundación Alcoa donó 3.000 dólares al colectivo y el Concello de Viveiro colaboró.