El Burela femenino estira su ventaja sobre sus perseguidores a solo cuatro jornadas de la conclusión del campeonato. Amarelo tilda de «asequible» el calendario final
22 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Tan solo cuatro pasos separan al Burela-Pescados Rubén de la División de Honor femenina. Son exactamente las jornadas que restan para la conclusión de un campeonato dominado por las naranjas desde hace algún tiempo y en el que tres equipos se disputan el preciado liderato, la única posición que da derecho a competir en la élite la próxima temporada.
Los resultados del fin de semana han acentuado las opciones del conjunto mariñano de alcanzar la máxima categoría. Su victoria en la cancha del Rocacero cántabro y el desenlace del enfrentamiento entre sus máximos rivales, Tecuni Bilbo y MRA Orvina, le conceden aún más ventaja y estiran su margen de error para el calendario final, que Amarelo tilda de «asequible» y en el que le basta con sumar 10 de los 12 puntos que quedan en juego. Su técnico no esconde la evidencia y admite que la élite queda ahora «mucho más cerca». «Tendría que ocurrir una debacle para perder el primer puesto», dice con atrevimiento.
A juicio del preparador burelista, «lo normal» sería que su equipo no cediera puntos en los cuatro compromisos restantes y que el Orvina, que pasa a ser su máximo enemigo y con el que pierde en el goalaverge particular, sufriera en su enfrentamiento con el Álava. «Me consta que se tienen ganas y existe mucha rivalidad entre los dos equipos», explica Amarelo, al que le inquieta la posibilidad llegar a la jornada definitiva con el ascenso aún por decidir. «Me preocuparía jugárnoslo a cara o cruz en el último partido. Somos superiores al Calceatense, pero el riesgo es máximo y en un partido puede ocurrir cualquier cosa», sostiene.
El Burela acumula 13 victorias en sus 14 últimos partidos después de la conseguida el sábado en su desplazamiento a la capital cántabra, en un partido de claro dominio local en el primer período y sin dueño en el segundo. Al menos así lo resumió Julián Amarelo. «Fue un encuentro con dos partes muy diferentes. En la primera estuvimos en nuestra línea y fuimos muy superiores, el rival apenas nos creó peligro, mientras que en la segunda fallamos dos ocasiones al principio y fue como si se nos nublase la vista. El partido se convirtió en un correcalles y no estuvimos nada bien, aunque en ningún momento vi peligrar el triunfo», contó.
Próxima jornada
El cuadro burelense dispondrá el sábado de otra buena oportunidad para dar un nuevo paso hacia la División de Honor femenina. Recibirá en el pabellón de Vista Alegre a partir de las seis y media de la tarde al Universidad de Navarra, un equipo que es penúltimo y está virtualmente descendido pese a haber ganado los dos últimos encuentros que disputó, ante el Calceatense (5-2) y el Stilo (2-3). En la primera vuelta del campeonato el Burela-Pescados Rubén se trajo los tres puntos de la cancha navarra sin hacer grandes esfuerzos; se impuso por 2-8 a la débil escuadra local.