Fernando Suárez reconoce que recibe quejas de vecinos por el aumento de indigentes en las calles

La Voz

A MARIÑA

El alcalde de Ribadeo reconoce haber recibido en las últimas semanas quejas por el aumento del número de indigentes en el casco urbano, que piden limosna en las Cuatro Calles, a veces tocando instrumentos con amplificadores. Se da el caso de que alguno pernocta a menudo en el recinto exterior de la iglesia de la Orden Tercera. Las quejas también se refieren a la instalación de puestos de venta de abalorios sin control alguno, en particular las noches de los fines de semana, en la zona peatonal de las Cuatro Calles.

Fernando Suárez reconoció esta circunstancia, pero advirtió que es muy difícil de evitar. La asociación vecinal O Tesón se interesó por este asunto y el regidor le contestó: «Algunha medida se está tomando, outra cousa é que den resultados. Nesta vila como en calquera outra hai casos, de xente en circunstancias complicadas moitas veces, e unhos venden axóuxeres, outros colares, outros teñen cans, outros piden... é complicado».

Como Gil y Gil

«Sempre que se me di, e si que se me di, e recoñezo que se me di moitas veces... que hai que facer algo con esta xente, eu digo que así é e llo transmito a quen ten competencias para facer algo, como é a policía local, pero salvo que fagamos algo do tipo que facía Gil y Gil en Marbella, expulsalos fora en furgonetas, e eu non estou dacordo con iso, podemos intentalo, podemos perseguilos, pero sábeno todo», manifestó el regidor.

«Ás veces acábanse enfrontando á policía local, dicíndolles que son cidadáns e que non teñen dereito a expulsalos de alí», añadió Fernando Suárez, quien no obstante reconoció que estos indigentes a menudo sí vulneran normativas, como tener perros sin bozal, tocar música amplificada o vender sin permiso. No obstante, concluyó: «Iso é así, pero ás veces cóllese antes á xente solvente que á insolvente, e por máis que o intentamos, as medidas que pretendemos non están dando o resultado que nos gustaría».