¿Puede perder Ribadeo su mercado?

José Alonso Quelle

A MARIÑA

Los vendedores ambulantes anunciaron ayer que el próximo miércoles seguirá la huelga si el alcalde continúa negándose a recibirlos para negociar las tasas

13 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Que el miércoles no se celebrase el mercado semanal de Ribadeo por la huelga de los vendedores ambulantes quizás tuviese mucho de anecdótico. Una sorpresa, sin duda, porque ni los más viejos del lugar recuerdan un caso semejante. Por lo demás, la repercusión económica en los bares y comercios que ese día reciben a centenares de personas de los municipios limítrofes que acuden a hacer sus compras quizás fuese pequeña, pero, ¿qué ocurriría si la situación se reproduce en las próximas semanas?

Sostener que Ribadeo corre el riesgo de perder su mercado semanal parece exagerado, pero no lo es afirmar que este problema surgido tras la aplicación estricta de las tasas puede enquistarse y prolongarse varias semanas. El alcalde, Fernando Suárez (BNG) dice que está dispuesto a dialogar, pero no sobre la norma, ya que debe cumplirse en tanto no se modifique. Además, de momento no ha contestado al escrito presentado el pasado miércoles por los vendedores ambulantes para que los recibiese. Y éstos, ante esta situación, están decididos a seguir la huelga. En definitiva, quien tuviese pensado acudir a Ribadeo el miércoles a su mercado semanal ya puede ir haciendo otros planes.

Un buen número de comerciantes ambulantes, los de los puestos de mayores dimensiones, demostraron que están unidos. Aunque la mitad de los aproximadamente 80 que se instalan cada miércoles en Ribadeo hayan pagado sus tasas, la huelga fue secundada por todos. Y ello a pesar de que el alcalde exigió al subdelegado del Gobierno garantías de que quien quisiese poner a la venta sus productos lo pudiese hacer sin problemas. Ninguno se animó a ello.

¿Qué ocurrirá el próximo miércoles en Ribadeo? Un comunicado enviado ayer por los promotores de la huelga es claro. Tras arremeter contra Suárez por aplicar las tasas estipuladas en la ordenanza, lo que supone en algunos casos cuadriplicar lo que venían pagando, le acusan de abuso de poder y de no dignarse a recibirlos. De hecho apuntan que en las escaleras del consistorio los despachó así: «No tengo de qué hablar con vosotros. Si no estáis de acuerdo os vais, que ya vendrán otros».

Los más desfavorecidos

«Usted desprecia a un colectivo que tiene entre sus miembros a uno de los extractos sociales más desfavorecidos», dicen, y añaden: «Si usted no rectifica, señor Suárez, se quedará sin los incrementos a los que aspiraba, sin las cuotas que percibía y el pueblo de Ribadeo, muy a nuestro pesar, sin un atractivo turístico y de reunión que es el mercado semanal».

¿Por qué se ha llegado a esta situación? A fin de cuentas, Fernando Suárez lo que ha hecho ha sido aplicar una ordenanza que, si bien contempla unas tasas muy superiores a la del resto de concellos, estaba en vigor desde el año 1998. Pero en los últimos años parece que se entró en una tendencia de laxitud, con excesos que ahora se quieren corregir de un plumazo.

«Oportunismo político»

Ayer, tras ser criticado por la oposición por no dialogar con los ambulantes, Fernando Suárez emitió un comunicado en el que se ratificaba en sus principios. El alcalde considera irresponsables las manifestaciones de los portavoces de PSOE y UPRI, Balbino Pérez Vacas y Francisco Rivas: «Están recorrendo ás mentiras e por puro oportunismo político pretenden modificar a norma para contentar a esa parte descontenta dos ambulantes». Para Suárez, ambos grupos fortalecen a los infractores que no pagan «porque coas súas declaracións síntense fortes e poden ameazar con proseguir coas movilizacións».

Y añade: «A ver cómo lle explican PSOE e UPRI aos que levan anos pagando correctamente que foron uns parvos por facelo así. A ver como lle explican ao resto dos hostaleiros que cando poñan terrazas pidan colocar dúas e logo coloquen dez. (...) Esto non é unha feira, e a norma está para cumplirse».

Por cierto, Suárez olvida en sus alusiones al Partido Popular, cuyo portavoz, José Carlos Rodríguez Andina, también le reclamó diálogo e incluso se ofreció a mediar con los vendedores ambulantes.