El Ayuntamiento de Ribadeo quiere que desaparezca la última chabola gitana habitada que queda en el casco urbano, ubicada en las inmediaciones de la antigua estación de tren. Para ello ofrece cien mil euros por una vivienda, que será entregada a la familia de etnia gitana a cambio de un alquiler. Posteriormente, según las fuentes consultadas, los beneficiarios podrían hacerse con la propiedad, a cambio de una cantidad económica que al parecer deberá cubrir al menos el dinero puesto por el Ayuntamiento. A sufragar el coste del piso también contribuye, en su mayor parte, la Xunta de Galicia.
El caso de esta familia acaparó protagonismo cuando, a principios de 2007, uno de sus ocupantes, David Barrul, denunció su situación y reclamó una vivienda. Al parecer la vivienda que va a adquirir el Concello se destinará a sus padres, los residentes habituales en la chabola de madera.
La réplica a Barrul le llegó del entonces alcalde, el socialista Pérez Vacas, quien desveló las ayudas otorgadas a la familia gitana y afirmó que su situación no era de emergencia. En cualquier caso, ya a comienzos de 2006, en una visita a Ribadeo del delegado provincial de Vivienda, se había avanzado que se trataría de solucionar la situación de los padres de David Barrul.