Viveiro, un calvario cotidiano

La Voz

A MARIÑA

La travesía de Viveiro está siendo estos días un ejemplo del calvario que supone circular en verano por las carreteras de la costa lucense, en particular para los lugareños, que no están acostumbrados a sufrir atascos y retenciones de este nivel a lo largo del año. Esta semana, cuando Viveiro registra quizás la mayor afluencia de visitantes por entrar de lleno en sus fiestas, tanto al mediodía como a última hora de la tarde es habitual que se creen colas de vehículos que, por momentos, llegan a ocupar toda la variante. Para entrar en la ciudad desde Xove, circular por la carretera vieja sigue siendo una de las alternativas.

Las retenciones son un mal frecuente en la ciudad del Landro, tanto si se accede a ella desde Covas como desde Celeiro. En cualquier caso, casi siempre es necesario transitar por la variante urbana. En cualquier caso, este verano, vecinos y visitantes disponen de una treintena de nuevas plazas de aparcamiento, en el muelle viejo, respecto al año anterior. Mientras el anunciado plan de tráfico no se ejecute, la situación, en épocas de tanta afluencia de gente, no mejorará.

El caso de Viveiro, en términos similares, se da en días puntuales en otros municipios, como en los accesos a Foz. También en Ribadeo, debido a las obras para desdoblare en autovía el Puente de los Santos -que a menudo obligan a suprimir la circulación por uno de los carriles disponibles- suele haber retenciones.