La exposición «De sol a sol. Un século de traballo en Xove» ofrece a los mariñanos la posibilidad de recordar o conocer lo que fue una forma de vivir
15 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El mar, el comercio, el trabajo de la mujer en la casa, el campo, la industria, los oficios, y por supuesto, la emigración. Son los seis apartados en los que se divide el trabajo realizado por Susana Fernández, Rosa Lage, Nelle Pérez y Lucía Sánchez, del área de Investigación Social del Concello de Xove, que un día será un libro y que hoy ya es una exposición en la que se recogen cien años de trabajo en este municipio, y por extensión en toda la comarca.
Es una oportunidad única para que una generación, aún viva, recuerde, y para que las más jóvenes se acerquen a todo un mundo, lo que fue una forma de vivir desde la perspectiva del trabajo o los oficios que desarrollaban nuestros abuelos y bisabuelos. Es como una clase que combina la sociología y la etnografía y que abarca una época comprendida entre 1875 y 1975.
Aperos, herramientas, útiles y demás instrumentos relacionados con el trabajo están presentes en la muestra que se puede ver en una carpa situada en las inmediaciones del centro cívico hasta el mes de octubre, en horario de 10.00 a 13.00 horas por la mañana, y de 19.00 a 21.00. Sábados y domingos, de 19.00 a 21.00 horas.
La exposición requiere tiempo para disfrutar con detenimiento de cada uno de los objetos, entre los que se encuentran los de datación más antigua, como una máquina de coser y una lámpara de soldar, ambos del siglo XIX. Pero como explica Lucía Sánchez, «estas son das que hai unha data, porque posiblemente outras pezas, como as relacionadas co liño, que se herdaron das avoas ou bisavoas, seguro que son mais antigas». Llamativa es la presencia del coche, un Ford sedán, del año 1935. O ya de menor tamaño, el instrumental del dentista, sobre todo el que se usaba en Xove hace décadas y que no era otro que del herrero, que lo mismo herraba un caballo que sacaba una muela, eso sí, como recuerda Lucía, previo emborrachamiento del paciente con vino para desinfectar la herida, pero sobre todo «para adormecelo».
El vínculo de las gentes de Xove al mar también está presente: traje de aguas, nasas, bitácora, e incluso un aislante térmico de cerámica que e usaba para las antenas de los barcos. Pero hay mucho más.
La muestra recoge fotografías antiguas y documentos diversos, todo ello cedido por los propios vecinos que prestaron el material. También se exponen las ilustraciones de Primitivo Marcos que estarán presentes en la publicación. Es una pasada, que se puede ver solo o en compañía, e incluso con guía que explique su contenido, previa cita en el 982 59 20 01.