El cierre de la constructora ourensana Egano deja colgadas las obras de remodelación del Conservatorio profesional de Música de Viveiro, en el edifico del antiguo hotel Venecia.
La noticia cogió por sorpresa a los sesenta trabajadores de la firma, que se encontraron en la calle en la jornada del lunes. El Concello viveirense conocía la situación ayer mismo, según explicó el edil de Obras, Jesús Cal. Una conversación telefónica con el jefe de la obra del conservatorio y la información que publicaba La Voz, alertaba al departamento aunque el lunes una de las subcontratas recababa información sobre la liquidez de Egano.
Cómo se van a acabar las obras, a las que les queda aproximadamente un mes de trabajo, es una incógnita, y los servicios de Intervención y Secretaría tendrán que buscar fórmulas para ello, pero antes tendrán que recibir en el Concello la notificación oficial de la suspensión de pagos de Egano.
Un mes para finalizar
El arquitecto municipal Santiago Meitín, director del proyecto de rehabilitación del edificio explicó que Egano «estaba trabajando bien, y ha ejecutado ya la mitad de la obra, en realidad lo que queda es más de subcontratas que de otra cosa». Meitín mostraba su sorpresa por el cierre del que nada se intuía: «De hecho el viernes de la semana pasada estuve con el jefe de obra y todo iba como estaba previsto, incluso más avanzado, y el Concello estaba planteando hacer un proyecto complementario para habilitar en la segunda planta del edificio unos espacios para la banda de música».
Egano inició a principios de enero la segunda fase de las obras de reforma den antiguo hotel Venecia, con una inversión que ronda los 100.000 a cargo de las administraciones local, provincial y estatal. Los trabajos incluyen, entre otros, la instalación de ascensor que permita la movilidad de las personas y de los instrumentos en las tres plantas, y la reposición de la escalera de incendios del viejo hotel para convertirla en una salida de evacuación para usar en casos de emergencia. Las antiguas habitaciones de la tercera planta se reconvierten en aulas, y la bajocubierta se destina a almacén, recuperando además 420 metros de la planta baja para sala multiusos, además de conciertos.
Ayer trabajó la subcontrata encargada de colocar el ascensor. El resto de los espacios estaban desiertos. El plazo de ejecución de la obra era de cuatro meses; ahora el Concello viveirense desconoce cuándo podrá finalizarse.