El Concello de Viveiro y la promotora del edificio Xerión-Playa buscan soluciones técnicas para resolver la situación del barrio de O Celeiriño. «Estamos intentando traer a una empresa especializada para que haga un informe y nos diga cuáles son las medidas a tomar», explicó ayer el alcalde, el socialista Melchor Roel. De momento, las obras del inmueble emplazado entre las calles do Porto y Atalaia continúan paralizadas. Y así seguirán hasta que se encuentre un método que garantice la seguridad de las casas anexas, algunas gravemente dañadas a raíz de la excavación y las obras del muro de contención.
Roel incidió en «lo más importante», la seguridad de las personas, garantizada con los realojos ya efectuados. Tres familias de O Celeiriño viven ya fuera de sus casas, por el grave riesgo de derrumbamiento. Una de ellas se mudó, por iniciativa de la propia empresa promotora del inmueble, a finales de febrero. Las otras dos lo hicieron el pasado viernes. Desde entonces residen en sendos apartamentos proporcionados por el Concello. Y una cuarta familia podría ser realojada en los próximos días.
Los técnicos municipales revisan a diario la situación de las grietas, en techos, suelos, paredes, puertas y ventanas de las viviendas afectadas. De acuerdo con la evolución de las brechas, que se extienden por numerosas casas del barrio de O Celeiriño, se decidirán los nuevos realojos. Ayer mismo se reunieron, una vez más, los técnicos del Concello, con representantes de la promotora, Inmo Xerión S.?L. y el regidor, a quienes se sumó personal de Aquagest, la empresa concesionaria del servicio de aguas y saneamiento en el municipio de Viveiro. Durante el encuentro trataron de determinar las razones del desmoronamiento del barrio de O Celeiriño, hasta dónde influyó la excavación del edificio anexo y hasta dónde afectó el mal estado de la red de alcantarillado, con pérdidas que han ido arrastrando la tierra y la arena en el subsuelo. A esto hay que añadir la carencia de cimientos en la mayor parte de las casas del barrio.