¿Cómo será la Cuba posterior a Fidel? «Viví en el monstruo y le conozco las entrañas... Mientras no se muera ahí no va a pasar nada. Ha habido un poder tan grande, nadie podía hacer nada si Fidel no lo autorizaba. Cuando no le gustaba algo lo cortaba. Al morir, va a haber un vacío de poder tan grande que me da miedo, porque nadie con carisma será capaz de dirigir el país. Siempre ha sido un solo cerebro pensante. Ahí no puedes pensar ni expresarte», relata, hastiado, un cubano residente en Viveiro. Reconoce que no habla de política con sus parientes que siguen en la isla. Sí lo ha hecho, igual que desvelan otros testimonios, con parientes y amistades de Miami, donde se concentran casi tres millones de exiliados.
Los consultados sienten miedo «por la apatía y el vacío de poder que hay ahora en Cuba». «El domingo se verá... -confían los más optimistas-. Pero es cierto que la gente está viviendo apáticamente. Nosotros, los cubanos de fuera, mantenemos a nuestras familias, mandándoles cien o doscientos euros al mes. A los de allí no les conviene que haya cambios. Lo veo muy difícil. La generación de nuestros padres levantó Miami, pero los de ahora no están acostumbrados al trabajo, les costaría adaptarse a la sociedad de consumo, para conseguir algo hay que trabajar». Tan crítico con los suyos como indulgente con Estados Unidos y el embargo. «El régimen se lo merece por todas las nacionalizaciones que se hicieron».