El obispo de Mondoñedo-Ferrol realizó ayer una visita al Concello de Foz, donde firmó en el libro de honor y recibió una réplica de la basílica de San Martiño
16 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El alcalde de Foz, el socialista José María García Rivera, afirmaba hace pocos días que él y el obispo tienen feeling . Pues parece que es verdad. En la visita institucional que monseñor Sánchez Monge realizó ayer a la localidad, tanto el alcalde como el prelado, destacaron la estrecha colaboración que mantienen Concello y Obispado y la buena relación personal que tienen entre ellos.
Esta buena sintonía ha dado sus frutos; el alcalde gestionando la importante inversión realizada por Fomento en San Martiño y el mitrado consiguiendo para el templo el título de basílica. Hubo agradecimientos mutuos por ello y un deseo común, que esta colaboración «leal» se mantenga en el futuro y que lo conseguido hasta ahora sea sólo un punto de partida de nuevos logros.
El alcalde fue el primero en tomar ayer la palabra, aludiendo a esa «magnífica xoia» que es la basílica y a las excelentes pinturas que acaban de salir a la luz. Luego le tocó turno al obispo que, tras ser invitado a firmar en el libro de honor, matuvo a la concurrencia en ascuas mientras se tomaba su tiempo en plasmar sobre el papel un mensaje de homenaje a los vecinos de Foz, gente acogedora y hospitalaria, dijo, donde la presencia de la basílica da testimonio de la antiquísima creencia religiosa. En su intervención posterior, Monseñor Sánchez saludó a los presentes y a los focenses y mencionó que para él era un gozo venir a Foz, una tierra a la que lleva a la gente de su tierra cuando quiere mostrarles el mar: «Los acerco a Foz, normalmente», dijo.
En cuanto a la basílica, indicó que este no se trata de un mero título honorífico, sino que el nombramiento conlleva la obligación de impulsar las labores de evangelización, caridad y atención a los pobres. Según Sánchez Monge, tienen un plan de trabajo que pondrán en marcha en cuanto se terminen las obras que se realizan en el templo y mencionó también la necesidad de trabajar en colaboración con los servicios sociales del Concello para atender a la gente que tiene graves carencias, que están solos o padecen drogodependencias o ludopatías.
Cuando el alcalde de Foz le entregó la réplica de la basílica de San Martiño recordó lo «anonadado» que se quedó cuando llegó de su tierra, acostumbrado al románico de Castilla, y vio este templo. Ya fuera del acto oficial, Sánchez Monge manifestó que es consciente de la importancia de las pinturas descubiertas en la vieja catedral y de la necesidad de seguir trabajando para recuperarlas.