La obra del geriátrico abre dudas sobre el cámping de Viveiro

A.?F.?C.

A MARIÑA

No hay dudas sobre el futuro del cámping de Viveiro, pero sí acerca del porvenir más inmediato de este servicio. Si lo anunciado por el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, se cumple, y la construcción del geriátrico comienza de inmediato, las obras podrían obligar a cerrar o, cuando menos, a reducir la zona de acampada para la próxima temporada estival.

Eduardo Lorenzo, responsable de la explotación de estas instalaciones (ubicadas en suelo municipal), que él mismo montó hace ya 46 años, desconoce qué va a ocurrir. El alcalde de Viveiro, el socialista Melchor Roel, ratifica su compromiso de ampliar el cámping hacia la zona del aparcamiento, para compensar la pérdida de superficie (en favor de la residencia de la tercera edad). De hecho, apuntó, las obras del geriátrico coincidirán con las de ampliación de la zona de acampada.

Si los trabajos se simultanean, no será fácil mantener la actividad del cámping. De momento, Lorenzo confirma que abrirá en Semana Santa, como cada año. En verano, la temporada se prolonga del 1 de junio al 30 de septiembre. El empresario apunta la posibilidad de que las obras del geriátrico comiencen por el otro lado y no perturben, por tanto, el funcionamiento de la acampada. Si no es así, podrían mantener una parte de la superficie, separada de la zona de construcción con vallas. A día de hoy, nada se sabe con certeza.

El cámping de Viveiro, el único existente en la costa desde el municipio de Foz hasta Ferrol, dispone de una superficie de 12.000 metros cuadrados, que se verá ligeramente mermada una vez que se levante la residencia de mayores, pese a la ampliación de las instalaciones hacia la actual zona de aparcamiento (junto al pabellón de deportes). Tiene capacidad para albergar unas 150 tiendas de campaña. Las dependencias cuentan con un bar, situado del otro lado de la carretera que da al paseo marítimo de Covas, aseos y duchas, que no se verían afectados, en ningún caso, por los trabajos anexos, aseveró Lorenzo.

Sobre la mesa está, además, la gestión del cámping. El gobierno bipartito ya anunció a principios del 2004 su intención de sacar a concurso la explotación del servicio, que sigue pendiente.