De gastronómicas por la provincia

Benigno Lázare

A MARIÑA

A lo largo del año en Lugo se celebran más de 40 fiestas monográficas dedicadas a la gastronomía, muchas de larga tradición y con fechas fijas

22 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Teniendo en cuenta que incluso hay barrios que organizan pequeñas celebraciones, a lo largo del año se desarrollan por toda la provincia de Lugo unas 42 fiestas y ferias gastronómicas de carácter monográfico, dedicadas fundamentalmente a comida y a bebida autóctonas, pero también a otros comestibles tan generalizados en Galicia como la empanada. Donde hay una peña de amigos hay al menos una jornada gastronómica anual, algunas ya tan numerosas y arraigadas que bien podrían estar incluidas en los calendarios turísticos.

El mapa de fiestas gastronómicas coincide con gran fidelidad con el de productos propios de cada zona o que constituyen la base de las respectivas economías. De este modo, las ferias relacionadas con el vino y los licores se localizan en el tercio sur provincial. Las llanuras centrales, coincidiendo también con el mayor asentamiento de la ganadería, acaparan los certámenes dedicados al queso en tanto que, como es lógico, las ferias de mariscos y pescados están todas en la costa.

La miel se produce en mayor cantidad y de gran calidad en los municipios situados en la cadena montañosa que recorre la provincia desde el norte al sur y en las zonas aledañas, y es ahí donde se celebran las ferias y degustaciones. Mención aparte merece el cerdo, que es una especie de tótem de la gastronomía en todo el interior de Galicia. La sabiduría popular colocó a este animal en la cumbre gastronómica, y lo hizo con un añadido a un refinado dicho castellano que cita las carnes de mero, cordero, perdiz y codorniz como las mejores. «E se o porco voara, non había paxaro como il», reza el añadido.

El cerdo y su gastronomía están asociados a todas las zonas frías del interior y a la producción de determinados vegetales muy abundantes como los nabos, igualmente asociados a los quesos de mayor calidad, y a castañas y bellotas. Este versátil animal incluso podría ser objeto de estudio sobre las costumbres machistas de la sociedad, ya que los libros de geografía económica y las crónicas siempre se referían a las zonas productoras de porcino como «de ganado de cerda».

Calendario anual

Otra distribución de las ferias gastronómicas es por la temporada del año. Así, las primeras coinciden con los carnavales y son las asociadas al cerdo y a sus derivados. Por estas fechas se celebran las del butelo y de la androlla en A Fonsagrada y Navia de Suarna, y las de los componentes imprescindibles para hacer un buen cocido, que se organizan básicamente en Nadela y en la propia ciudad de Lugo. Con el fin de fomentar la asistencia de público, ferias que comenzaron siendo sólo mercados acabaron incorporando catas y jornadas en los restaurantes, como en Vilalba.

Los productos cárnicos van unidos a los grelos, por eso en las ferias citadas se vende en todos los puestos, al lado de las cachuchas lacones y chorizos. Por eso también Abadín celebra ahora su feria monográfica, que llega a la tercera edición.

Hacia finales del invierno y en la primavera es cuando se celebran las ferias del queso. Además de suavizarse el clima, tradicionalmente era cuando se podían adquirir en las ferias mensuales de todo el centro de la provincia los quesos semicurados que habían sido elaborados en enero y febrero, también conocidos como «da naviza», que les confiere una especial untuosidad.

Esa también es la época de las ferias del vino, dado que está en sazón la última cosecha y se aprovecha el tirón turístico de la Semana Santa. Por motivos turísticos, julio y agosto concentran el mayor número de fiestas, incluidas casi todas las de la zona costera.