El economista, que reside en Vigo, reconoce que, además de por sus precarias infraestructuras, A Mariña no tuvo muchas posibilidades de desarrollo económico
13 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El economista, columnista y ex diputado, Víctor Moro Rodríguez (Ribadeo, 1926) reconoce que su villa natal sigue siendo una referencia permanente, un lugar al que acude a visitar a familiares y amigos. Moro ejerció como subdirector general del Banco de España y como responsable del mismo organismo en Barcelona y Vigo, ciudad en la que reside y en la que esta semana recibió de Caixa Galicia un homenaje por su trayectoria profesional.
-Vivió su juventud en Ribadeo y siempre que tiene ocasión regresa a pasar unos días, ¿nota los cambios?
-Por lo que hace a mi pueblo, Ribadeo, realmente los cambios no son sustanciales, al contrario. Ribadeo, como ya he dicho y escrito en muchas ocasiones, ha perdido mucho rango administrativo, mucho nivel. Dese usted cuenta que Ribadeo tuvo Comandancia de Marina, dos sanatorios privados..., hoy, realmente, la situación ha declinado bastante. Ribadeo también tenía juzgado de primera instancia. -Pero ahora el conselleiro de Presidencia dice que habrá que esperar varios años para recuperarlo -No sé. Lo que ocurre es que mire usted, se preocupa mucho más el Gobierno asturiano por el Occidente que el gallego por el oriente gallego. Y a la hora de hablar del Oriente, no hablo solo de Ribadeo, hablo de toda la comarca de A Mariña. -Y eso, a pesar del potencial económico .. -Recuerde que en Chavín hubo una gran industria relacionada con el automóvil ¿qué queda hoy de eso? Nada. En Foz también funcionó Damián. Yo soy muy viejo y recuerdo las conserveras en Foz y en Ribadeo... todo eso ha desaparecido. Desde el punto de vista turístico, pues sí, realmente la zona hoy tiene más demanda, pero en lo que se refiere a progreso derivado de asentamientos industriales o a creación de puestos de trabajo en diversos sectores de la economía, desgraciadamente no tenemos gran importancia. Por otro lado, las comunicaciones por carretera en A Mariña no son buenas. Ahora viene la Transcantábrica y no llega a Foz, al llegar a Barreiros ya se mete al interior, y todas las comunicaciones de Foz a Viveiro y a Ortigueira hasta llegar a Ferrol, pues siguen siendo las de siempre.
- ¿Cree que las malas comunicaciones han sido el único factor que contribuye a un cierto aislamiento de la comarca? -Las vías de comunicación no son una condición suficiente, pero sí necesaria, por lo tanto, sin vías de comunicación adecuadas, el progreso es más lento, cuando no más difícil. Pues, en fin, es la situación que yo veo. -¿Cómo valora el desarrollo de la comarca en las últimas décadas? -Las de Chavín, en Viveiro, fueron unas muy importantes instalaciones industriales del automóvil, sobre todo del carrozado; a Chavín venían a carrozarse vehículos de toda España, tenía una gran importancia aquella industria. Y ya no quiero remontarme a la época de la ferrerías o a la de Sargadelos... todo eso se ha perdido, en la comarca no tuvimos muchas posibilidades de desarrollo. Al contrario, en ese aspecto, A Mariña ha ido hacia atrás.