El misterio de los monjes negros y su poder en la abadía de Lourenzá

L. Prieto

A MARIÑA

01 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Imagínense a finales del siglo XI, el monasterio de San Salvador se levantaba con presencia poderosa en medio del valle, proyectando todo su poder en el entorno.

Estaba gobernado por los monjes negros, pertenecientes a la orden de San Benito. Los monjes negros hicieron de la abadía uno de los centros más activos y poderosos del Reino de Galicia.

La conferencia del profesor Juan Manuel Monterroso ayer en las Xornadas de Estudios Medievais de A Mariña Central, que se inauguraron ayer en Vilanova de Lourenzá, en el salón de actos del concello (en el interior del recinto monacal) fue magistral; demostró un poder de oratoria que encandiló al público, con su relatorio sobre la historia del monasterio del Conde Santo y cómo este monasterio fue perdiendo poder después de los monjes negros.

El alcalde, Vidal Martínez-Sierra, y el diputado Antonio Veiga, encargado de Cultura, fueron quienes inauguraron estas jornadas en Lourenzá, a la que asiste un buen número de oyentes, en su mayor parte profesores.

Otra ponencia que tuvo especial interés y relevancia fue la expuesta por Francisco Singul Lorenzo, de la Sociedad Anónima de Xestión do Plan Xacobeo; habló del papel de los monasterios como hospitalios y refugios de acogida de peregrinos; además el papel de los monasterios fue a la postre crucial para consolidar el Camiño de Santiago.

Cultura de la muerte

La jornada comenzó con una exposición de Pardo de Guevara sobre «Sueños de piedra en algunas iglesias del norte gallego», refiriéndose especialmente a la llamada cultura de la muerte, a las esculturas funerarias medievales, en particular en A Mariña destaca el atribuido desde comienzos del XVII a Constanza de Castro, en la iglesia de San Francisco en Viveiro. La doctora Ana Goy también habló del esplendor del monasterio de San Salvador de Lourenzá. Manuel Valín, coordinador de las jornadas, destacaba ayer el interés que despertaron.