25 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.
El Puerto Celeiro-Viveiro confirmó ayer en A Coruña que es un equipo temible con el público en contra. Los hombres de Quico Otero lucieron su poderío como visitantes frente a un Cesuras que se vio superado en la primera parte y que en la segunda empató aprovechando la pájara visitante.
Los viveirenses encarrilaron el choque en el acto inicial y lo sentenciaron una vez repuestos del bajón sufrido entre el minuto 28 y el 32. Poco después del gol de Cacho los locales optaron por colocar a un portero-jugador pero sus ilusiones se resumieron con el gran gol del guardameta Bruzos.