As San Lucas se despidieron del cartel festivo de A Mariña el pasado domingo, día 21. Atrás quedan cinco jornadas de intensa celebración, en las que no faltaron ni la tradicional feria ganadera, con alrededor de dos mil cabezas de ganado en el recinto ferial, ni las calles mindonienses atestadas de gente ni la tentación del pulpo. As San Lucas volvió a ofrecer el espectáculo que la mantiene viva desde el año 1153 nada más y nada menos. Algunos de los que se hayan despedido de la fiesta, seguramente ya empiezan a sentir «morriña» por As San Lucas.
Además del atractivo de la cita en sí, el equipo de Isabel Piñeiro que organizó la cita, la comisión de fiestas, ofreció una agenda apretada de actividades durante la semana pasada con conciertos, entre ellos el de Luar na Lubre, exhibiciones, de juegos tradicionales, de corte de madera y de deporte rural vasco por ejemplo, el día dedicado a Ferrol, la novena edición del encuentro de títeres... Si es que ya se echan de menos.
Se ha convertido en algo prácticamente imprescindible y para algunos dejarlo en casa es casi como haberse dejado las llaves. Unos sólo lo usan para estar localizables mientras otros, sobre todo las jóvenes generaciones, le sacan mucho partido: envían mensajes, comparten música, sacan fotografías... Por lo menos lo básico es lo que aprenden desde ayer los alumnos de Paula Rivas, dinamizadora tecnológica, tanto en el Centro Comarcal de A Mariña Occidental como en el Club de Xubilados Caixa Galicia. Les enseña algo más que apagar, encender y mirar las llamadas recibidas. «Estos días aprenderán que é o código pin, para que sirve, a saber bloquear e desbloquear, a poñelo en silencio ou vibración, a conectar a batería e enviar mensaxes». Uno de los alumnos no tiene móvil pero va a clase simplemente «para ver».
El Concello de Ourol falló los premios del primer concurso de carteles para conmemorar el Día Internacional para a Eliminación da Violencia contra a Muller. El primer premio recayó en Clara Pardiño Orol, con el lema «Entre todos podémolo conseguir»; el segundo en Tania Pérez, con «Que nunca sea demasiado tarde» y el tercero en Yara López, con «Rompe tu silencio». Escuela de mayores, en Xove. Comenzó ayer con 27 matriculados y el más mayor, de 80 años. Realizan ejercicios de lenguaje, cálculo, geografía y memoria con el objetivo de evitar el aislamiento. Angélica Casabella Quelle, educadora familiar, les da las clases. Daniel López, responsable del aula municipal de informática, imparte otro de informática, en el que el más mayor tiene 79 años.