Es la primera vez que los vecinos de Viveiro tienen la oportunidad de presenciar, en directo, un cara a cara entre sus líderes políticos. Gente de todas las edades e ideologías acudió al teatro para oír y aplaudir a los suyos y abroncar a los rivales en la carrera hacia las urnas. Entre tanto convencido no faltaban indecisos en busca de argumentos para decantarse por una u otra papeleta. Los miembros de las candidaturas también ansiaban escuchar a sus jefes y, sobre todo, defenderles de los golpes ajenos. Entre exclamaciones como ¡Bravo!, ¡Toma! y ¡Sí señor! discurrió el debate. La moderadora, Mar García, tuvo que intervenir varias veces para tratar de aplacar los ánimos exaltados de los espectadores y llamó a capítulo en más de una ocasión a los interlocutores. La tensión se agudizó en algunas filas de butacas, donde se juntaron personas de distintos bandos. La cita acabó en la entrada, con unos pinchos.