PLAZA PÚBLICA | O |
01 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.QUEDAN preciosos los datos que de forma anual, e indistintamente del partido que gobierne, hacen públicos los responsables de la Sanidad pública. Son perfectas para las estadísticas e incluso para la puesta en página en el periódico. Pero al usuario de esa sanidad pública, con cientos de bondades y otros tantos cientos de defectos, le suenan a puro humo de justificación, siempre política. Y es que no cuadran, porque aunque se habla de medias, ¿cómo es posible que un paciente en Xove, con problemas cardiovasculares pida cita para el Hospital da Costa para primera visita al cardiólogo y le den para marzo del 2008? ¿O que otro paciente de Viveiro solicite este mes cita para primera consulta en endocrinología y le den para noviembre? Estos son dos casos, pero todos conocemos muchos más, llegando a recurrir a consultas y clínicas privadas para poder solucionar sus problemas de salud. El pataleo sólo sirve para desahogarse, y sienta bien, pero lo que en realidad hay que hacer para que las protestas resulten efectivas es dejar constancia escrita en un departamento que se llama Atención al paciente.