Sostiene que las licencias que quiere anular la Xunta están en regla El Bloque sospecha que se está buscando un acuerdo «pola porta de atrás»
23 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a corporación municipal de Foz celebró el lunes un pleno en el que, como era previsible, el urbanismo fue uno de los temas que acaparó mayor discusión. Los diferentes grupos políticos lo usan para acusarse y reprochar sus actuaciones. Como telón de fondo está el requerimiento de la Xunta al Concello para que anule casi cuarenta proyectos, buena parte de ellos ya en marcha, para construir más de 1.300 viviendas. Urbanismo dio un plazo de un mes para acatar la orden y el tiempo avanza sin que se haya alcanzado una solución. Pero el alcalde, José María García Rivera, aprovechó la sesión para lanzar un nuevo mensaje de tranquilidad a los promotores: «Que sigan traballando dado que nestes momentos están en regla e dan traballo a moitas familias». Rivera se desdijo y señaló que en ningún momento manifestó que el Concello no fuese a acatar la orden de Urbanismo: «Agora ben, teremos que mirar todo responsablemente», dijo Rivera, quien en respuesta a una pregunta del BNG sobre sus intenciones respecto a las licencias que anula Urbanismo le reprochó, al igual que al PP, haber denunciado que carecían de informes jurídicos sin haber hablado antes con él: «Pero vou a decirlle que Urbanismo non anula nada, dado que non ten competencia para facelo. Sempre dixen que miraríamos o asunto con moita tranquilidade e asesorados tanto técnica como xurídicamente, pois trátase dun erro administrativo cometido fai un ano e que alguén estivo esperando para sacalo agora». Sin embargo, desde los grupos de oposición se insiste en culpabilizar al alcalde de lo ocurrido. El portavoz del BNG, Xoan Carlos González Basanta, criticó que las explicaciones del alcalde no aclaran ninguna de las dudas existentes: «Os veciños seguen sen saber que vai pasar por un acto que foi unha irresponsabilidade do alcalde e do equipo de gobierno. Sen embargo, todo apunta a que se van aprobar as licencias pola porta de atrás». Basanta acusó al alcalde de mentir cuando asegura que en ningún momento dijo que no iba a acatar la orden de anular licencias de la Xunta y se pregunta qué intereses defiende Rivera: «Esta actuación opaca para nada beneficia aos veciños». En respuesta a una pregunta del PP, Rivera insistió en que la suspensión de licencias fue una decisión voluntaria del equipo de gobierno: «Ninguén nos obrigaba, e aínda podiamos estar agora dando licencias».