Quitamiedos

DEL LECTOR

A MARIÑA

SUMÁNDOSE a todas las manifestaciones que estos días están teniendo lugar en toda España, quiero expresar desde aquí mi apoyo y mi voz reclamando que de una vez por todas desaparezcan de nuestras carreteras esas cuchillas asesinas que los diferentes gobiernos nos colocan en las carreteras, curiosamente con nuestro dinero. Las reclamaciones de los moteros no son algo nuevo, ya que hace varios años que se vienen repitiendo, con promesas de turno que hablaban de la sustitución completa de los citados quitamiedos y, por supuesto, la no instalación de ninguno más en su versión clásica. Pues bien este verano llamó mi atención la obra que se llevó a cabo en la N-640, entre A Pontenova y Vegadeo. En esta vía ya existían multitud de zonas con quitamiedos en la orilla que limita con el río Eo, cosa lógica, pues hay desnivel. Lo que no se entiende es que se hayan colocado nuevos kilómetros de quitamiedos en la orilla que limita con la montaña, donde no hay ningún peligro de caída a ningún precipicio y además los quitamiedos colocados son las clásicas cuchillas. Solamente puedo encontrar dos explicaciones a tal barbaridad, la existencia de stocks de este tipo de material que hay que colocar en las carreteras a toda costa (incluso donde no son necesarios), para alimentar a las empresas implicadas o bien la total ineptitud de los dirigentes del Ministerio de Fomento. Cualquiera de las dos cosas merecen la reprobación, en un caso por chorizos y en la otra por inútiles. Al loro, moteros, que en la N-640, caigas para el lado que caigas, te esperan cientos de cuchillas asesinas. Fdo. Ángel Souto Meilán.