¿De qué se quejan los turistas?

Millán Gómez VIVEIRO

A MARIÑA

XAIME F. RAMALLAL

A fondo | Las protestas de los visitantes en A Mariña La mayoría de denuncias se refieren a contratos de alquileres que no se cumplen

25 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La espectacularidad y belleza de nuestra comarca trae como consecuencia un aumento progresivo en el número de turistas. Estos visitantes formulan a lo largo del verano en las oficinas de Consumo de A Mariña sus quejas y denuncias. En el caso de una localidad tan típicamente turística como es la villa de Foz, en este 2006 ha habido pocas quejas. Así lo aseguran, en concreto, sólo cinco denuncias: tres de ellas por incumplimientos de contratos en casas de alquiler y dos más por vulnerar los contratos referentes a garajes y al suministro de agua. Los turistas que visitan Foz también comentan «la falta de espacios verdes y el crecimiento espectacular que Foz ha vivido en los últimos tiempos», según las fuentes consultadas. En lo que respecta a Burela, las quejas y comentarios se han centrado en el crecimiento que esta experimentando la localidad, que por lo que parece no siempre resulta del agrado de los visitantes. Éstos, ya asentados en A Mariña, apelan al esfuerzo de los políticos para que Galicia disponga de un buen plan de ordenamiento territorial. Claro que, por el contrario, otros turistas que se acercan a Burela afirman que echan en falta «complejos hoteleros similares a los del Mediterráneo» y un barco que enseñe a los turistas la preciosa costa mariñana. En Barreiros, los viajeros se sorprenden por el aumento del urbanismo, un tema recurrente en los visitantes. Pero en general, los turistas se muestran muy satisfechos con la comarca y reconocen que sus expectativas se ven colmadas. Por ello, apunta mayoritariamente que volverán a visitarla. Así lo afirman en las oficinas de turismo y consumo consultadas. Un factor que resaltan los hosteleros mariñanos es que el estereotipo de turista en los meses de julio y agosto es diferente al visitante que se acerca a A Mariña en el mes de septiembre. En julio y agosto, «la gente busca más el sol y la playa» mientras que en septiembre «el objetivo de la visita es más el paisaje y la cultura gallega».