«Hamlet» dejó cola en Viveiro

La Voz M. G. B. | VIVEIRO

A MARIÑA

Crónica | El tirón de una obra de teatro

13 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La representación de Hamlet en Viveiro en la noche del domingo puso en evidencia dos hechos: el primero, que no es verdad que a la gente no le guste el teatro, va cuando el espectáculo que llega a los escenarios le atrae, bien por la calidad de la obra o el montaje, bien por el tirón que supone tener sobre los escenarios a determinados actores; por otro lado la desorganización en la entrada del teatro que provocó que al menos un centenar de personas se quedaran compuestos y sin localidades después de hacer cola desde una hora antes de que se abrieran las taquillas. Si desde el principio había una sola cola, ¿cómo es posible que las personas que estaban en ella se quedaran sin su entrada mientras otras, llegaron y se hicieron con ellas sin esperar ni un minuto? Colarse un par de personas es normal, pero ventilarse sin ningún tipo de respeto la cola oficial sin que se pongan medios para evitar este tipo de situaciones, cuando no es la primera vez que pasa (ocurrió con Nancho Novo), se llama desorganización y falta de previsión. ¡Con lo fácil que es que unas vallas marquen estrictamente el acceso a las taquillas! Con un aforo limitado a 393 butacas, como el del teatro Pastor Díaz no se puede permitir que una sola persona se lleve más de un número prudencial de entradas. Como siempre, sin embargo, y aunque el cabreo era generalizado, al Concello de Viveiro sólo llegó ayer por escrito una protesta. El edil de Cultura y teniente de alcalde, Francisco Luis R. Guerreiro se comprometió ayer a tomar medidas para evitar que la situación se repita de nuevo. Recordó, y en eso le asiste la razón, que «o Concello non pode deixar pasar nin unha persona máis do permitido»; que se vendieron las 393 localidades y se ingresaron 1.649 euros. «Non se invitou a ninguén, todos os espectadores pagaron a sua entrada», señaló. El sábado llega Burning.