LA TRIBUNA | O |
06 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.A ESTAS alturas, todavía hay padres que no tienen claro dónde estudiarán sus hijos el próximo curso 2005-2006. No se sabe si los alumnos serán escolarizados en el nuevo Colegio Galdín o si por el contrario volverán al viejo centro Rivera Casás. Y si no fuera porque quedan unas semanas, incluso días, para que comiencen de nuevo las clases, estaríamos hablando de la vieja disputa entre los partidarios de la reagrupación escolar enla localidad de San Ciprián y los defensores del mantenimiento de los dos colegios pese a que ello provoque que estos se tengan que mantener prácticamente vacíos. Esta complicada situación, mal que les pese, tiene un único responsable: la Consellería de Educación representada en su Delegación Provincial no puede o, mejor dicho, no debe estar haciendo declaraciones contradictorias que provocan constantemente la incertidumbre de todo un pueblo, alentando la esperanza de los unos o de los otros, según toque cada día. En ocasiones se nos afirma que la desafectación es firme. Otras que cabe recurso. Se ha llegado a indicar que los profesores deberán integrarse en el nuevo centro Galdín a la vez que afirmaban que el proceso aún no podría ser irreversible pese a las dificultades. Sólo desde el Concello de Cervo la postura es clara: el nuevo curso escolar comenzará en el muy mejorado colegio Galdín. Ya da igual quiénes sean los ganadores en toda esta larga disputa. Eso ahora ya no es lo importante. Lo que está muy claro es que si cuando llegue el día 12 todavía se mantienen estas incertidumbres, vamos a salir perdiendo todos: tanto los padres, como los profesores y los alumnos. Todos aquellos que, sin lugar a dudas, queremos una educación de calidad para todos los jóvenes en la localidad mariñana de Cervo.