En directo | «Manos libres», nacido para correr Pablo Balsa cuida en Burela un asno que gana carreras y 600 euros
05 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.? las pocas horas de que Fernando Alonso lograra su quinta victoria de la temporada, «Manos libres» triunfaba en la carrera de burros de la rapa de Candaoso, en Boimente. No sólo porque fue el primero en llegar a la meta. Fue el único. Sin rivales -porque al parecer algún otro se echó atrás al saber que competía- pero sí con muchos fans entre el público, con su dueño Pablo Balsa por jinete, dio varias vueltas al circuito demostrando que de miedo escénico nada de nada y que el equus asinus, el asno doméstico en latín, vale para algo más que para ser animal de carga y objeto de bromas. Está claro que «Manos libres» subió la autoestima a su valiosa especie. Su nombre «profesional», porque en casa es «Platero», recuerda a un famoso anuncio de ron, en el que un cubano, a lomos de un burro, exclamaba: "¡Arranca!... que llevo manos libres". A Platero no le han llegado aún ofertas de anuncios, pero todo se andará. Explica su dueño que lo tiene sólo para competir y lo cuida como el campeón que es: «Xa foi a varias carreiras máis. Este ano foi a Xove. Quedou tamén primeiro, de catro ou cinco. E en Bravos, segundo». Su amo señala que ya ha ganado unos 600 euros con él en seis carreras en las que ha participado. «Os cartos é un aliciente», reconoce Pablo Balsa. Lamenta que en Candaoso fuese el único inscrito: «A pena era que non houbera máis, porque se pasa mellor». Además, su «caché» va a más: «O domingo en Candaoso xa mo querían comprar pero eu dixen que non». «Platero» es macho, tiene cuatro años y la velocidad como cualidad innata: «É raro que corran así os burros. Teñen que estar moi ben entrenados, pero este corre ben, e iso que o teño pouco entrenado». «Teño tamén 3 ou 4 cabalos. Recoñezo que se vai máis elegante no cabalo que no burro -dice- pero chama a atención como corre». «Tiven outro pequeniño que era coma este, andaba coma unha bicicleta», añade. Asegura que Platero está «limpio e coidado», «como se fora un cabalo dun millón de pesetas», apostilla. Destaca de él lo «gracioso» y «bueno» que es, y que sube al remolque «sen problemas». Un burro modelo, podría decirse.